Luis Manuel Ferreras
Santo Domingo. El expresidente interino de México, Emilio Portes Gil, quien gobernó entre 1928 y 1930, tuvo ascendencia dominicana por línea materna, un dato histórico poco conocido fuera de los círculos académicos. Hijo de Adelaida Gil, oriunda de La Vega, su figura conecta dos naciones del Caribe y Norteamérica a través de la historia política del siglo XX.
Portes Gil asumió la presidencia en un período de alta tensión política tras el asesinato del mandatario electo Álvaro Obregón. Su gestión interina fue clave para estabilizar el país en una etapa de transición institucional, sentando bases para la reorganización política mexicana en los años posteriores a la Revolución.
Uno de los actos más trascendentales de su mandato ocurrió en 1929, cuando firmó el decreto que otorgó autonomía a la entonces Universidad de México, hoy Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Esta decisión fortaleció la libertad académica y consolidó a la institución como una de las más influyentes de América Latina.
Nacido el 3 de octubre de 1890 en Ciudad Victoria y fallecido el 10 de diciembre de 1978 en Ciudad de México, Portes Gil dejó una huella significativa en la historia política mexicana. Su legado, además de institucional, representa un vínculo histórico entre México y el Caribe a través de su ascendencia materna dominicana.
